Carta a los Reyes Magos


Queridos Reyes Magos:

Perdonad que me dirija a vosotros antes de tiempo y que os saque de vuestro anual sueño cuando aún no han empezado los anuncios de las mercancías que repartiréis a manos llenas.

Este que os escribe ya no es un niño, por ello vuestra celestial cuenta corriente no se verá mermada al hacer realidad sus sueños.

Veréis, Majestades, por aquí abajo estamos un tanto confusos, siempre preocupados por cosas que no sabemos plantear ni resolver; el estado de ánimo de quienes vivimos este tiempo es de inquietud, de desazón, de expectativa..., no tenemos confianza en nosotros, no acertamos a salir de una vez con ideas claras y contundentes, no tenemos fe ni esperanza, nos estamos quedando muy cercanos al suelo; no tenemos caridad o la entendemos mal; no somos valientes; nunca somos culpables de nada, siempre son los otros; despotricamos de todo pero no acertamos a desprendernos de nuestro egoísmo y por ello no arrimamos el hombro sino es a nuestra propia tarea; todo está mal pero queremos que siga así; con nuestros propósitos y buenas intenciones llenaríamos un papel que llegase de aquí hasta el cielo y además todo escrito con letra menuda para que vierais cuan buenos son nuestros pensamientos, pero... el viernes nos vamos al chalet, olvidamos nuestros buenos ideales y esperamos que todo lo hagan los otros, pensamos que las soluciones a todas nuestras desdichas han de ser solucionadas a través de la magia; cualquier cuestión tendente a mejorar la convivencia la juzgamos mal, es imposible que pueda estar bien ¡ somos así de optimistas !, sólo es bueno lo que nosotros pensamos individualmente, ¡ la verdad es que creo que no pensamos, o pensamos mal !. Si nos tratan con justicia y honradez en su lugar vemos engaño y aprovechamiento, sólo somos buenos nosotros, a los demás les ponemos el listón a otra altura; tenemos los plomos fundidos y pensamos que los otros nos han apagado la luz.

Hemos hecho una especial escala de valores ante la que sonreiréis con cara de pillos, hemos hecho del dinero, del chalet, de la televisión, del sensacionalismo, de la apatía...un espléndido cuadro y lo hemos colgado detrás de la puerta de entrada para que no se nos olvidé antes de salir a cualquier parte; nuestra sociedad, si es que así se puede llamar, es puro hedonismo, en ella prima el dinero y el placer pasajero; hemos dejado todo a flor de piel para que haya poca profundidad porque ésta asusta; nuestras ciudades son maravillosas, ya no existen reyes llamados Herodes, ahora hay otros sucedáneos: droga, tironeros, navajeros, explotadores sin escrúpulos que piensan que la limosna es un buen pago a cualquier trabajo, políticos embusteros que del engaño hacen su bandera,... ya no se cede en el autobús el asiento a una persona mayor, hemos prosperado con aquello de la igualdad que todo el mundo predica y nadie sabe en qué consiste.; ahora somos contrarios a todo sin que sepamos por qué, pero eso es progre, presumimos de inconformismo barato, es más cómodo y a nada compromete. Nuestra juventud por fin ha tirado los prejuicios por tierra y parte de la pasa de todo menos del bolsillo de papa que da para todo: porro, cubata, colgante, entrada a lugares llenos de humo donde los pensamientos ser pueden cortar por lo densos que son y ello porque los prohombres así lo mandan y ordenan, dirigen todo sin ningún prejuicio; estos prohombres nos comen lo poco que podamos pensar, el tarro, con los medios de comunicación, fundamentalmente televisión , o caja tonta, toda llena de candorosa violencia y atractivos mil, hasta nos muestra el moralizador ejemplo del denominado hemiciclo, donde se reúnen los representantes de todos, y que pagamos todos, con su casi permanente vacío. Nuestros gobernantes cambian todo a una velocidad vertiginosa de tal manera que los cambios se suceden a sí mismos, se está haciendo realidad aquellos del filósofo griego: \" todo es constante evolución \" y así vamos despistados de periodo en periodo; cambian incluso las ideas de austeridad y lo que es más importante, las de solidaridad; no se si todas las cuestiones tienen algo que ver con el comentario del ininteligible humorista español, cuando quiere, de que \" al fin ya somos europeos\". Al menos algo avanzamos, nuestra capacidad de asombro se va haciendo menor.

No creáis que todo es así, no, hay también cosas buenas: gentes que trabajan, empresarios normales que no defraudan a Hacienda, es decir, que no engañan a sus vecinos, juventud que piensa en hacer un mundo mejor, padres normales, políticos honrados ,... y hasta de vez en cuando unos dibujos animados en televisión que dan gloria.

Como sé que sois generosos, os voy a pedir muchas cosas aunque , como os dije antes, no son de las que cuestan dinero, prometo poner comida a vuestros camellos; os pido fe y esperanza con el deseo de que no escatiméis esfuerzos en transportarla hasta nuestras casas; caridad para que nadie tenga que arrastrarse humillado en su pobreza ante la opulencia del que da unas monedas, si las da, de las que le sobran; amor para que nadie siga pensando egoístamente que él es lo único importante; os voy a pedir que aquellos cuyo sistema de vida es \" pisar\" tengan pies etéreos para no hacer daño; ilusión para todos, jóvenes y menos jóvenes, para que todos transformemos la vida aunque sea con esfuerzo; entusiasmo en los padres para educar a los hijos; respeto para que todos sepamos de una vez que quien va enfrente y al lado es tan importante y digno como nosotros; altruismo para nuestros gobernantes, para que sus acciones sean presididas por la ilusión, por el desinterés propio, por el amor, por la justicia; sabiduría para que padres e hijos sepan dirigir sus deseos, cuando haga falta, al interruptor de la caja tonta para empezar a desintoxicarnos de tanto cometario; inteligencia para saber leer entre líneas los periódicos que actúan como grupos de poder.

Os voy a pedir, en fin, que de vez en cuando os deis una vuelta por aquí y nos infundáis la luz que vosotros tuvisteis al descubrir en las estrellas la ruta que guiaba a Dios, que dicen es lo mejor.

Si acaso falta algo, no dudéis en añadirlo a esa gran caja que nos vais a dejar a todos los humanos alejados ya de la niñez.

Con mi respeto e ilusión.